Por qué el ictus es una enfermedad de la trayectoria, no del evento
El ictus aparece como un evento agudo — minutos, horas — pero su biología se construye durante décadas. La aterosclerosis carotídea, la fibrilación auricular silente, el daño endotelial por hipertensión sostenida, la dislipidemia con ApoB elevada, la enfermedad de pequeño vaso por inflamación crónica — todo esto precede al ictus en 20 o 30 años. El evento es la consecuencia, no el problema.
INTERSTROKE (O'Donnell et al., Lancet 2010, n=6,000 casos vs 6,000 controles en 22 países) cuantificó que 10 factores modificables explican el 90% del riesgo poblacional. La hipertensión sola explica ~35%. Esa es la razón por la que una clínica de longevidad mide el riesgo cerebrovascular décadas antes del evento — y por la que un neurólogo bien informado deriva pacientes pre-ictus a esa evaluación.
El ictus no es un accidente. Es la consecuencia visible de 20 años de biología que el sistema convencional no termina de medir.