Por qué la sarcopenia es una enfermedad de la longevidad temprana
La pérdida de masa muscular empieza, en promedio, alrededor de los 30 años — con una velocidad estimada de 3-8% por década que se acelera tras los 60. La pérdida de fuerza es aún más rápida que la pérdida de masa (dynapenia precede a sarcopenia estructural). Esa es la razón por la que la sarcopenia es una enfermedad de la longevidad temprana, no de la vejez.
El consenso europeo EWGSOP2 (Cruz-Jentoft et al., Age and Ageing 2019) redefinió sarcopenia poniendo la fuerza muscular como criterio primario (no la masa). Las tres pruebas clínicas centrales son: fuerza de prensión de mano (handgrip), velocidad de marcha y test de levantarse de la silla. Estas medidas son baratas, reproducibles y permiten clasificar el riesgo años antes de que aparezca discapacidad.
Cuando se pierde fuerza, se pierde reserva. Y la reserva muscular es la métrica más directa de envejecimiento funcional que tenemos.